Tras dos años entrenando a mi aire, sin ningún tipo de búsqueda de mejora sustancial en el rendimiento deportivo, con el único objetivo de hacer pruebas y disfrutar de nuevo de los triatlones, creo que ha llegado el momento de ponerme en manos de un entrenador personal.
Se que los milagros en éste deporte, no existen, pero si se que un entrenamiento adecuado a la condición física y personal, me acercará al máximo nivel que yo pueda tener.
Creo en el tesón, la entrega, el sacrificio y en un sin fin de virtudes que puedo explotar si sigo un plan dirigido.
El 2012 se presenta con importantes carreras en las que al menos debo de ponerme en la línea de salida con la honestidad de ofrecer mi máximo rendimiento, al margen de la clasificación final.
Ha llegado el momento de quitar muchas pruebas, de encontrar mi techo deportivo o al menos acercarme.
Es increible como con cada momento, con cada situación, cambia la motivación.
Tengo muchas ilusiones de nuevo, como antes , pero distintas .
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